Nicaragua

El volcán Cerro Negro nació el 13 de abril de 1850. Uno de los pocos volcanes con fecha cierta de nacimiento. A lo largo de su corta vida (en términos geológicos) ha producido 11 erupciones. Fruto de ellas son sus laderas cubiertas de una densa arena o ceniza volcánica negra, hoy convertida en atracción turística: aquí se viene a surfear o bajar deslizándose en una variante del sandboard.

La idea surge de un guía de montaña australiano que se propuso encontrar la tabla perfecta poder descender este volcán en Nicaragua como se hace con las dunas o la nieve. Probando y probando consiguió el modo de lanzarse desde más de 400 metros de altura con inclinaciones superiores a los 40º y a más de 45 kilómetros por hora.

Para practicar el “volcano boarding” como se le bautizó a este deporte (?) hay que viajar a León, en Nicaragua y desde allí trasladarse 25 kilómetros hasta el pie del volcán. Habrá que subir la cuesta para después, ya enfundados en monos reflectantes y con gafas para proteger los ojos de la ceniza que se levanta, lanzarse a surfear esta ola gigante de arena volcánica.

Quienes quieran probarlo y estén por León pueden apuntarse a los grupos de aventureros que van a pasar el día al volcán. El tour de 5 horas, incluyendo transporte, equipo y un mojito al regreso, cuesta unos 29 dólares (aprox 20 euros) por persona.

¿Dónde? Hay que apuntarse un día antes en el Bigfoot Hostel o en Vapues Tours, ésta última empresa certificada por la Rainforest Alliance como empresa de turismo sostenible.

Cerro Negro Nicaragua