Se trata de un video promocional de una empresa italiana, pero hasta la mitad del vídeo podemos obtener datos de interés sobre la crisis energética. A partir de allí es blabla publicitario. El que avisa no es traidor.
Nuestra casa está en problemas. El cambio climático ya está provocando consecuencias en nuestro medio, en nuesta vida.
Algo podemos hacer. Un llamamiento para tomar conciencia. Todos.
El próximo sábado 27 de marzo, sumemos nuestra acción a la hora del planeta, una iniciativa de WWF en todo el mundo.
Es simple. Un gesto simbólico: apaga la luz desde las 20.30 y hasta las 21.30 horas. Una hora por tu planeta.
En 2009 fueron 4.159 ciudades de 88 países las que apagaron las luces de sus monumentos más representativos como símbolo de su compromiso. Con estas cifras, WWF multiplicó por cuatro su objetivo inicial y logró que más de 1.000 millones de personas se sumaran a la iniciativa, lo que supone casi la sexta parte de la población mundial.
El objetivo de este año es que participen 6.000 ciudades en la hora del planeta 2010.
En la página, hay un listado de acceso a las visualizaciones e imágenes más populares sobre el cambio climático, propiedad de la NASA, para su libre divulgación.
La plataforma está dividida en temas como “océanos”, “atmósfera”. “la vida en la Tierra”, “las regiones polares” o “el sol”. Asimismo hay un buscador para meternos en el enorme archivo multimedia de la NASA.
El material se presenta en distintos formatos de alta definición para su libre descarga.
Hoy: 15 de octubre, se celebra el Blog Action Day. Una iniciativa global que cada año une las voces de miles de bloggers en torno a un tema.
Este año es: el cambio climático. Un día, un tema. Miles de voces.
Desde el próximo viaje hemos tratado el tema en diversas ocasiones, sumado nuestra pequeña voz para alertar sobre los procesos que vive nuestro planeta como consecuencia de nuestra propia acción.
El gobierno del archipiélago de las Maldivas está estudiando la implementación de un impuesto medioambiental a todos los turistas que se alojen en allí.
Estos turistas acuden a las Maldivas y con su gasto contribuyen en gran medida a la economía de las islas. Islas, por otro lado, amenazadas con la desaparición ante el aumento del nivel de los océanos.
Los pronósticos más halagüeños dicen que las islas habrán desaparecido para el 2100. Maldivas es uno de esos destinos turísticos en peligro de extinción que mencionábamos hace un tiempo.
En el futuro cercano, el mapa turístico internacional podría ver la desaparición de algunos de sus destinos más llamativos. Las causas pueden ser diversas, pero en todas está presente la acción del hombre.
El cambio climático y la sobreexplotación del turismo pueden dañar hasta la desaparición algunos de los atractivos que mueven millones de turistas del mundo entero.
Parece ser que este invierno está siendo demasiado benigno en otras latitudes. Especialmente en China donde el invierno viene siendo más corto y benigno cada año.
Será por el calentamiento global, o porque este año les toca a las Antípodas, pero lo cierto es que los centros de esquí chinos se quejan que tienen poca nieve.
No sé ustedes, pero después de tantas décadas de imaginarme a los chinos uniformemente vestidos de gris con sus cuellos Mao y sus bicicletas, ahora me cuesta pensarlos con equipos de esquí y tablas de snowboard.
Este post debería llamarse: “Las estelas de los aviones, proliferación de las mismas, aumento de tráfico aéreo y el futuro de la observación astronómica y el turismo”. Pero era muy largo, ¿verdad?
Todos hemos visto que en muchas oportunidades, el paso de un avión deja una estela blanca sobre el azul del cielo. Pero, ¿cómo se forma?
Los motores de un avión en movimiento expelen gases calientes. La temperatura del aire a las alturas normales de vuelo (unos -30 grados C a los 9.000 metros de altura aproximadamente) hace que esos gases se condensen instantáneamente. Las minúsculas partículas del combustible quemado que se encuentran en esos gases, actúan como base para la fijación de microgotas (disculpen la palabra poco técnica) o microcristales de hielo de la atmósfera. Si a éso le sumamos que el avión también expulsa vapor de agua, tenemos la base para la formación de una nube alargada o estela.