Uno de esos rincones que pueden pasar desapercibidos a la urgencia viajera. Una fachada tradicional y discreta que encierra historia e historias.
En el 85 de la rue Pascal, en Paris, se encuentra esta tienda de venta y reparación de pianos. Un laberíntico lugar poblado de maderas, cuerdas y resonancias que ignoraríamos si no fuera por este magnífico vídeo de Tom Wrigglesworth y Mathieu Cuvelier
Como tantos y tantos viajeros en estas semanas, he estado considerando algunas opciones para disfrutar de un Fin de Año diferente. Me he abocado a la tarea de buscar vuelos que me lleven a vivir otras fiestas, guiándome por el atractivo especial de esos destinos en estas fechas y por una buena tarifa.
Por diversas razones somos muchos los que estamos haciendo fuerza para que este 2011 termine de una vez, y ¿qué mejor que empezar un nuevo año en una ciudad fascinante como … Londres? ¿Por qué no?
Me declaro absoluta fan de los espectáculos de fuegos artificiales. Esas pinturas fugaces en el cielo oscuro me han atraído desde pequeña y en la memoria encuentro imágenes de las Fallas, inauguraciones de temporada o festivales de cine en Mar del Plata; algún Reveillon en Rio de Janeiro; un 4 de julio en New York y algunos más.
Un bello video que se mete en la vida cotidiana, en los lugares más conocidos y nos muestra las caras de This Israel. El título me da a pensar, conociendo el lugar, que hay muchas otras lecturas de acuerdo a quien mire, a quien cuente.
Después de casi un mes offline vuelvo trayendo una pizca de humor sobre ésto de los viajes. Se trata de una viñeta de un ilustrador americano (Dustinland) que relata su viaje a Croacia y Eslovenia. No puede dejar de mirar con ojos llenos de tópicos y de asombrarse de “los edificios antiguos“, de “las terrazas“, el tamaño de los coches o el costo de la gasolina por estas tierras europeas.
Pero en tono de humor. Retomar la rutina después de las merecidas vacaciones, cuesta… vaya si cuesta. Entonces, mejor con una sonrisa. Read the rest of this entry »
“Quizás porque mi niñez sigue jugando en tu playa
y escondido tras las cañas duerme mi primer amor
guardo tu luz y tu olor por donde quiera que vayas”
Costa Brava: Un rincón mediterráneo que quiero y en el cual me siento como en mi casa. Una variedad de paisajes de mar a tierra, que no se agotan. Una riqueza cultural del pasado a hoy, que siempre asombra.
Mira estas imágenes y si quieres más información, te dejo algunas cosas que he escrito de estas tierras, posts de amigos amantes de esta costa y otras letras, que merecen una lectura detallada para conocer un poco mas la Costa Brava.
Si viajas a Laponia durante el verano europeo, debes prepararte para una jornada eterna y agotadora. El famoso Sol de medianoche es una experiencia encantadora, embriagadora por momentos ya que te olvidas que el tiempo sigue corriendo hasta que tu cuerpo no puede mas.
En esta época del año, el sol casi no se pone. Digamos, que desaparece del horizonte por un rato que puede ser un par de horas, pero la luz sigue allí, privándote de la percepción de “noche“. La falta de oscuridad es bastante mal soportada por los cuerpos “no suecos” por decirlo de alguna forma.
Hablamos de un día largo, muy largo en el que cabe todo. Desde el horario de trabajo normal (suelen estar en plena producción a las 8 de la mañana y hasta las 4 o 5 de la tarde), hasta paseos, compras, visitas y mas actividades después de la cena, hora en que teóricamente toca algo mas tranquilo y a dormir.
Nos sorprendió a todos. Apenas bajamos del avión en la ciudad sueca de Skelleftea, el calor nos asaltó con la fuerza que podría hacerlo en Málaga. Eran las 11 de la mañana y el sol brillaba en lo alto con fuerza en un cielo absolutamente azul.
Llegábamos a la puerta de la Laponia sueca y el clima benigno y hasta caluroso nos regaló las primeras sorpresas de una cadena de experiencias que nos dejarían con los ojos abiertos y asombrados a lo largo de toda nuestra estancia.
Ni rastro de frío, ni de nubes o lluvia, ni de “frialdad” o distancia con la gente del lugar. Uno a uno iban cayendo los estereotipos que pueden surgirnos al pensar en viajar al norte de Escandinavia. Los días y kilómetros nos descubrirían que Suecia tiene muchas caras, a pesar de simplificarlas desde la distancia en un genérico “escandinavos”.
Este año se celebran los 100 años del descubrimiento de la magnífica ciudadela inca de Machu Picchu en el corazón de los Andes. Sin embargo, el peruano medio, heredero directo de los constructores, y el habitante del Cusco en particular, tienen vetado el acceso a concerla por cuestiones económicas.
Para un cuzqueño medio es impensable pagar el costo del traslado y entrada a Machu Picchu. Además del coste del transporte, deben pagar los 150 soles por persona de la entrada a la ciudadela (unos 35 euros aproximadamente). Una cifra astronómica para ellos.
Queda mucho por hacer en Lorca después de los terremotos que la destruyeron en gran medida el pasado 11 de mayo. ¿Podemos ayudar? Sí, podemos sumarnos a una iniciativa de turismo solidario que suma un granito de arena al enorme esfuerzo de reconstrucción que necesita Lorca.
La Asociación de Guías de Cartagena (AGCT) en colaboración con la Concejalía de Turismo de la ciudad, realizan una serie de visitas guiadas por la ciudad de Cartagena con fines solidarios.
Todos los lunes de julio y agosto, a las 19 horas se sale de la Oficina de Turismo en la Plaza Basterreche para iniciar una visita a la ciudad. Los participantes pagan “a voluntad” y el importe íntegro va a los fondos de ayuda a la ciudad de Lorca.
Los hómbres pájaro de México constituyen una de las tradiciones mas espectaculares de Mesoamérica. El ritual que incluye un vuelo sincronizado de “voladores” atados por sus cinturas a un alto mástil, se una más de las muestras de fe con raíces más profundas.
Reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad la “danza de los pájaros” como le dicen los voladores, es practicada en varias comunidades de los estados de Veracruz y Puebla. Es una danza ritual, cargada de símbolos y significados que se pierden a simple vista, si no nos sumergimos un poco en su historia y detalle.
Contrariamente a lo que se piensa, la ceremonia de los voladores no inicia cuando éstos se arrojan al vacío. Hasta hace algunos años, el ritual comenzaba con la selección del palo volador por parte del caporal. En la danza tradicional de los Voladores de Papantla, cinco hombres se suben a un poste de 30 metros de altura, en cuyo punto más alto hay una pequeña plataforma giratoria de madera con cuatro lados, símbolo de los cuatro puntos cardinales.