Hace apenas unos minutos pude ver pasar a los participantes de la Vuelta a España 2010 por Marbella. A pocos metros de mi, con una energía envidiable.
Tanta energía que si no vas preparado y tienes buenos reflejos, te lo pierdes.
Algunos comentarios:
* La organización local deja mucho que desear. Como residente en Marbella, me hubiera gustado que mi ciudad se engalanara para recibir y despedir a los corredores. Sin embargo, no había ni una bandera, ni una muestra adicional de celebración a esta fiesta deportiva con difusión internacional. Una oportunidad perdida.
Dentro de la amplisima y diversificada oferta turística mundial, podemos hoy encontrar el estilo de viaje que más nos apetezca. Veamos hoy 10 razones para cambiar tu forma de viajar, adaptándote a los cambios, aprovechando las novedades del mercado, viajando de forma más responsable.
El mundo ha cambiado. Lo hace cada día. Tú mismo has cambiado, has ido tomando conciencia poco a poco sobre la acción del hombre en nuestro propio medioambiente. Es hora que adoptes una postura más respetuosa con el mundo que te acoge, con las comunidades que visitas.
Después de tanto lowcost, sentirse nuevamente un pasajero es una bocanada de aire fresco. Un reencuentro con los servicios a los que hemos renunciado por una tarifa baja.
Estoy volando hacia Estambul en un A330-200 de Turkish Airlines. Primera etapa del viaje hacia Sana’a, Yemen. Y me siento un pasajero. Como antes.
Una sensación que recomiendo a todos aquellos viajeros lowcost. Pero cuidado, como en otras cosas, una vez que pruebas, te costará volver a lo anterior.
Simplemente, salir. Escaparse de los paisajes cotidianos y sumergirse en aguas desconocidas. Llenar el vacío de la curiosidad con perfiles extraños. Inventarse excusas para abrir los ojos frente a nuevas realidades.
¿Debe haber una razón para hacer un viaje? ¿Debe haber un dónde?
La meta es el camino. Transitar la ruta hacia un destino imaginario.
Nowhere.
Donde todo sea posible. Donde encuentres algunas respuestas. Y muchas más preguntas.
Al final del viaje, de regreso a casa, nuestra mente se empeña en recortar las experiencias. En seleccionar aquellas vivencias que por muchas razones se nos han pegado al alma.
En ocasiones, no se trata de los “grandes momentos“, ni los “grandes paisajes“, ni los “grandes lugares“. Sino de pequeñas miniaturas, valiosas para nuestro corazón, con un significado que nunca figurará en la Wikipedia.
“Es completamente de noche. Hay tormentas sobre África y se ven relámpagos por todas partes; las luces brillantes se desplazan de nube a nube y las iluminan al pasar de unas a otras. Es como una sesión privada de fuegos artificiales…
… Sin embargo, es la noche oscura, los cielos, lo que atrapa tu mirada. Aunque el horizonte es negro, la luz de las nubes y las ciudades permite diferenciar la Tierra del espacio… El cielo nocturno está salpicado de incontables puntos de luz, algunos blancos, otros rojos, otros naranjas, todos de diferentes tamaños. Están por todas partes… Las estrellas rodean la Tierra y la envuelven en su horizonte. Una manta de luz nos muestra que no estamos solos. Estás nadando en un mar de preciosas luces que sólo pueden ser vistas en la oscuridad.”
Un relato maravilloso que nos acerca a nuestro planeta desde una visión exterior. Una posición privilegiada que le ha permitido pintar nuestra pequeña casa como es: hermosa, brillante, frágil, cambiante. Read the rest of this entry »
Un viajero atento, nunca pierde de vista a su propio país.
Estaba el otro día buscando temas para escribir sobre opciones de ocio para Yo llego a fin de mes y por ahí me topé con esta frase.
No me dí cuenta en el momento y la pasé sin mirar el autor, sin embargo me quedó dando vueltas en la cabeza. Y como en ocasiones soy de efecto retardado, sale hoy a la luz. Y me pongo a pensar.
No sé dónde vives. Tal vez aquí en España como yo. Tal vez en mi país natal, Argentina. O en México, o… vaya uno a saber dónde terminan estas letras escritas en un rincón cualquiera del mundo.
Decía: no importa donde vivas, sino el ejercicio que hagas de tu curiosidad.
Un estudiante de Tendai, una escuela filosófica de Budismo, fue a la casa del maestro Zen Gasan para profundizar sus conocimientos.
Permaneció allí unos años.
El día de su partida, el maestro Gasan le advirtió : “Estudiar la verdad en forma exhaustiva y detallada es una forma muy útil de coleccionar material para la oración. Pero recuerda que al menos que medites constantemente, la luz de la verdad que te alumbra, puede apagarse”