Cómprate ese bolso artesanal que viste en el mercado.
Una muñeca típica, una réplica de un monumento. Compra local y sé un turista responsable. Deja tu huella solidaria en la comunidad que te recibe.
Tráete mil fotos y vídeos para aburrir a los amigos. Guarda los mejores recuerdos en tu memoria.
Pero no lleves animales exóticos como “souvenir” de un viaje. No necesitas un cuerno de rinoceronte, o una figurita de marfil, o unos posavasos de caparazón de tortuga.
Además de estar penado por la ley, es una crueldad innecesaria.
Es muy sencillo abrir una maleta ya despachada e introducir en ella cualquier producto prohibido (armas, drogas, explosivos, etc.)
Las compañías aéreas se esfuerzan en recomendarte que no dejes en manos de desconocidos tu equipaje, o aceptes paquetes o envíos si no es de alguien de extrema confianza, etc. Hay muchos casos de pasajeros de buena fe, que se han visto envueltos en casos criminales por contrabando de drogas, por ejemplo.
¿Cómo demuestras que esos paquetes de cocaína no son tuyos?
Hace unos cuantos días que no paso por aquí. Cada día tengo alguna excusa para dejar para mañana este encuentro, no porque no me de placer, sino porque creo tener “cosas más importantes que me reclaman”
Sin embargo, hoy recibí una llamada que me hizo ver mi error. Mi amiga M, me llamó para decirme que ando “perdida” y si me pasaba algo. ¿Si me pasaba algo a mí? Un sentimiento de vergüenza me llenó la cara de un rubor que ella no podía ver.
M, luchadora triunfal sobre un cáncer de mama, se preocupaba por si yo estaba bien. Cuando lo único que me pasaba era una solemne confusión de prioridades.
Si pudiéramos medir en valores absolutos la salud, el amor… Saber que tenemos 543 litros de salud para utilizar, y nada más. O 1.007 kilos de amor para disfrutar hasta el último de nuestros días. ¿Seríamos más cuidadosos con el uso que les damos?
La infinitud aparente de estos dones, nos hace irresponsables e irrespetuosos en el aprovechamiento. Y abusamos de la una y del otro. Creemos que deben sernos eternamente fieles.
Accediendo a TwitSpot puedes compartir los hoteles que vas descubriendo en tu camino. Asi puedes tú tambien beneficiarte de la experiencia de otros viajeros.
Te das de alta con tu cuenta Twitter y puedes subir todas tus recomendaciones. Y cuando vayas a viajar, consultas las que dejaron otros que fueron a tu mismo destino y puedes elegir con más información.
Cada día aparecen más aplicaciones y herramientas para el uso de Twitter. Me interesan especialmente las que puedan ayudar al momento de organizar un viaje, o al estar lejos de casa.
En este caso, Twisitorcenter es un listado completísimo de las oficinas de turismo de ciudades, estados, localidades e instituciones en Estados Unidos que utilizan Twitter.
Se actualiza permanentemente por lo que se van publicando en orden de twitteo.
Vía @Gadling: “http://twisitorcenter.com/ aggregates all visitor centers with Twitter accounts. Going somewhere? Check here first. @TwisitorCenter”
Si planeas viajar a los países asiáticos, además de preocuparte por el costo del billete, te recomiedo que estudies bien en qué época viajar para evitar los monzones.
Si bien la temporada de intensas lluvias en el Sudeste asiático se ha convertido en un atractivo turístico más, si tus planes no incluyen vivir mojado hasta los huesos todo el día, toma nota de las mejores épocas para viajar:
Recordaba hace unos minutos el encuentro que tuve este verano con una amable señora japonesa. La venerable señora, tía de una amiga mía del mismo origen, llegaba con su hija a España para visitar a su sobrina directamente desde Paris. Había cumplido el sueño de su vida.
La pobre mujer estaba en shock.
Esta amable señora no salía de su asombro, víctima del llamado Síndrome de Paris. Sufría palpitaciones y por la noche no podía conciliar el sueño. Después de ver rota su ilusión en la capital francesa, la energía caótica española no la sorprendía. Hasta parecía aliviada. ¿Qué le pasó?
Los koalas son pequeños mamíferos que pueden pesar unos 10 kilos, se parecen a un osito pero no tienen nada que ver con ellos. Están mas cerca de otros marsupiales australianos: los canguros.
Para poder verlos antes que se los devore un virus malísimo que anda por allí, aquí te damos algunos consejos (no, no te los cruzarás por Sydney mientras te sacas “la foto” con la Opera detrás).