Simplemente, salir. Escaparse de los paisajes cotidianos y sumergirse en aguas desconocidas. Llenar el vacío de la curiosidad con perfiles extraños. Inventarse excusas para abrir los ojos frente a nuevas realidades.

¿Debe haber una razón para hacer un viaje? ¿Debe haber un dónde?

La meta es el camino. Transitar la ruta hacia un destino imaginario.

Nowhere.

Donde todo sea posible. Donde encuentres algunas respuestas. Y muchas más preguntas.

Esos son los mejores viajes. Hacia Nowhere.