Nos lanzamos al camino para recorrer, conocer, aprender. Esta experiencia se basa fundamentalmente en la geografía y la cultura.
Viajamos para conocer otras ciudades, tradiciones, otros pueblos. Para tomar contacto con otras formas de mirar la vida, diferentes religiones o filosofías. Para maravillarnos con la obra del hombre, ya sea en un museo o en un plato de comida. Todo ello es cultura.
Y todo ello se asienta sobre nuestro planeta. Una base real, palpable que nos provee el escenario donde desarrollar esa toma de contacto.
Cuanto más conozcamos de nuestro propio planeta y especialmente del lugar que vamos a visitar, más podremos aprovechar nuestro paso por allí.
Las condiciones geográficas pueden condicionar en gran medida nuestra experiencia de viaje.
Las temporadas de huracanes o tifones nos harán pensar muy bien en qué momento del año viajaremos al Caribe o al Sudeste asiático. Las temperaturas pondrán un límite muy claro a nuestros planes de vagabundear por el norte de Canadá, cruzar el interior de Australia o navegar hacia la Antártida.
El turismo accesible a personas con algún tipo de discapacidad, es un tendencia que se desarrollarrá en los próximos años.
Los baby-boomers, nacidos entre 1945 y 1964, se han acostumbrado a viajar pero el tiempo pasa y van avejentando. Así la demanda de servicios especiales irá en aumento y también la de mayor accesibilidad ya que las discapacidades aumentan con la edad.
Estos baby-boomers son parte importante de la demanda turística de destinos com Australia y Nueva Zelanda.
Países como Francia o Australia llevan la delantera al estudiar y poner en marcha programas especiales de turismo accesible.
En este caso, le toca el turno a Nueva Zelanda que ha puesto su mira en mejorar y hacer más accesibles sus infraestructuras y en darlas a conocer.
Desde su página Access Tourism NZ dan a conocer iniciativas y servicios adaptados, además del marco regulatorio para los prestadores de servicios y estadísticas.
Acaba de terminar la reunión del World Travel Market que se realizó en Londres del 9 al 12 de noviembre.
Allí quedaron expuestas, entre otros temas, algunas tendencias en viajes que nacieron de la crisis
Funemployment
Algo así como “paro viajero“. Las altas tasas de desempleo que se registran en Estados Unidos han llevado a muchos parados a usar su tiempo libre haciendo lo que siempre quisieron y nunca pudieron por falta de tiempo.
Por ejemplo: viajar
Mas de la mitad de los desempleados de Estados Unidos tienen menos de 35 años, no tienen hijos ni hipoteca.
Personaje ideal para lanzarse al camino a conocer otras realidades. Estos nuevos “parados viajeros” son el objetivo para largos viajes y billetes de largo recorrido.
Estos viajeros no siguen el perfil histórico del turista americano. Estos buscan lugares lejanos y culturas diferentes. Están más abiertos al mundo y han dejado de mirarse el ombligo (turísticamente hablando), como hacían sus padres.
Ví la posibilidad y lancé una botella al mar virtual de las oportunidades online.
La semana próxima se realiza la “Semana de la Geografía” auspiciada por National Geographic.
Hace un par de meses ví la convoctoria a bloggers en inglés para participar y me pregunté: ¿por qué no? Y allí lancé mi botella…
Cuando ya pensé que mi mensaje se había perdido en la vastedad de la web, me llega un mail de la “blog manager” de los programas educativos de National Geographic diciendo que habían leído elproximoviaje, que les gustaba y que creían que daba el perfil de bloggers buscados.
Se imaginan mi cara de asombro. No me lo quise creer, aún después de enviar el tema y un primer resumen de acuerdo al calendario que me enviaron, perfectamente organizado.
… caía uno de los símbolos de la sinrazón humana: el muro de Berlín.
“Un adiós sin lágrimas”
Con estas palabras despedía casi 30 años de historia el último Primer Ministro de la Alemania del este, Lothar de Maizière en la ceremonial oficial de reunificación en 1990, casi un año después de aquella noche, hoy hace 20 años.
Desde el 13 de agosto de 1961, cuando se levantó el muro en sólo 24 horas, hasta esa fría noche de 1989 el muro se cobró el precio de muchas vidas, de familias rotas. Se generaron tensiones y se escucharon discursos vanos.
La línea que hoy marca la huella de aquel muro es hoy, muchas veces, pisada sin reparar casi en ella. Sin embargo, su presencia fue una herida y debe ser hoy una cicatriz que nos recuerde lo que no debe volver a pasar.
Aunque otras heridas sigan abiertas. Sangrando vidas.
Sí, ese podría ser el objetivo de un viajero que esté al tanto de las últimas necesidades en materia de turismo solidario.
Unos cuantos mochileros procedentes de Estados Unidos y Europa ya lo están haciendo. ¿De qué se trata?
Resulta que en un despliegue de conciencia naturalista, el gobierno de Bolivia acaba de aprobar una de las leyes de defensa de los animales más generosas del mundo.
Entre sus medidas, se establece la prohibición total del uso de animales en espectáculos de todo tipo. Una ley que ha alabado la mismísima doctora Jane Goodall.
El uso de animales es algo muy común en ese país en el cual unas cuantas decenas de familias mantienen pequeños circos con los que peregrinan por todo el territorio boliviano con sus penosos espectáculos.