Sólo 67 kilómetros separan a las Termas de Papallacta de Quito, la capital de Ecuador. El paisaje y el aire nos preparan para una experiencia que desborda los sentidos. Estamos a 3.500 metros de altura.
Nos espera un valle entre altas montañas, en medio del páramo ecuatoriano. Tierras llanas con frescas temperaturas y de aire tan puro que sorprende al visitante.
En el extremo norte de Terranova, los vikingos establecieron un pueblo 500 años antes que Cristóbal Colón llegara oficialmente a tierras americanas.
En sus exploraciones marítimas, estos navegantes vikingos llegaron a tocar tierra y a establecer un puesto de reaprovisionamiento de comida, madera y enseres para sus travesías entre sus dominios en la actual Europa, Groenlandia y las nuevas tierras.
Eran sólo 8 pequeñas construcciones levantadas con champa sobre unas bases de madera. Algo muy precario que debían volver a levantar a menudo gracias a la acción del clima en aquellas latitudes.
En el imaginario escandinavo, este poblado sería la Vinland que fuera inmortalizada en las sagas de sus artistas y que se veía como la ciudad de la tierra venturosa.
“Al principio Dios creó el cielo y la tierra. La tierra era algo informe y vacío, las tinieblas cubrían el abismo, y el soplo de Dios se aleteaba sobre las aguas. Entonces Dios dijo: “Hágase la luz”. Y la luz se hizo. Dios vio que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas; y llamó Día a la luz y Noche a las tinieblas. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el primer día.” (Genesis)
Y durante mucho, mucho tiempo la diferencia entre luz (día) y oscuridad (noche) fue clara.
Hasta que llegó Don Thomas y con su invento posibilitó que los artistas dejaran de quemarse las pestañas a la luz de las velas… y con el tiempo, que se llenaran las calles y los cielos de luces y reflejos.
“Es completamente de noche. Hay tormentas sobre África y se ven relámpagos por todas partes; las luces brillantes se desplazan de nube a nube y las iluminan al pasar de unas a otras. Es como una sesión privada de fuegos artificiales…
… Sin embargo, es la noche oscura, los cielos, lo que atrapa tu mirada. Aunque el horizonte es negro, la luz de las nubes y las ciudades permite diferenciar la Tierra del espacio… El cielo nocturno está salpicado de incontables puntos de luz, algunos blancos, otros rojos, otros naranjas, todos de diferentes tamaños. Están por todas partes… Las estrellas rodean la Tierra y la envuelven en su horizonte. Una manta de luz nos muestra que no estamos solos. Estás nadando en un mar de preciosas luces que sólo pueden ser vistas en la oscuridad.”
Un relato maravilloso que nos acerca a nuestro planeta desde una visión exterior. Una posición privilegiada que le ha permitido pintar nuestra pequeña casa como es: hermosa, brillante, frágil, cambiante. Read the rest of this entry »
En la blogosfera actual hay cientos, miles de blogs de todo tipo de temática. Los blogs de viajes abundan y, como en la vida real, vas haciendo una criba y te quedas con algunos. Por afinidad, por temática, por visión.
La cuestión es que poco a poco también se va tejiendo una red en que nos leemos, a veces, mutuamente.
Y en la dinámica de esa “red” dentro de la Red, tomas contacto y generas “amistades”. Así, uno de estos amigos (y ex compi en Diario), Quique me metió en un meme sobre viajes que está encadenando a bloggers que escribimos sobre este tema.
Un poco de mi propia medicina (ésto me pasa por preguntona). Aquí van mis respuestas.
Normalmente el aeropuerto de partida de tus viajes es…
Ahora Málaga. Antes Buenos Aires. Antes New York. Antes Buenos Aires. Antes Munich. Antes…
¿Tienes tarjetas de fidelización de alguna aerolínea? ¿Cual/es?
StarAlliance y Vueling
Sí, quiero viajar a Tokio. Realizar al fin la experiencia que una vez quedó reducida a 72 horas de encierro en un Narita abatido por un tifón.
Quiero escuchar sus sonidos y sus silencios. Quiero ver el futuro y el pasado. Quiero caminar y perderme. Quiero encontrarme y volver a perderme en sus calles.
Viendo este magnífico vídeo de Joan Jimenez me dan ganas de pillar el pasaporte y salir hoy mismo.
Pero tampoco podrá ser hoy. Tal vez mañana. Sí, mañana.