Curioso

Un viajero atento, nunca pierde de vista a su propio país.

Estaba el otro día buscando temas para escribir sobre opciones de ocio para Yo llego a fin de mes y por ahí me topé con esta frase.

No me dí cuenta en el momento y la pasé sin mirar el autor, sin embargo me quedó dando vueltas en la cabeza. Y como en ocasiones soy de efecto retardado, sale hoy a la luz. Y me pongo a pensar.

No sé dónde vives. Tal vez aquí en España como yo. Tal vez en mi país natal, Argentina. O en México, o… vaya uno a saber dónde terminan estas letras escritas en un rincón cualquiera del mundo.

Decía: no importa donde vivas, sino el ejercicio que hagas de tu curiosidad.

Un viajero ávido de paisajes, de calles y personas, encontrará material para satisfacer su hambre de lugares nuevos allí donde esté. Y no hace falta viajar mucho para ello. Ni cruzar océanos, ni fronteras.

Dentro de tu propio país o el que hayas adoptado como propio, al alcance de tu mano seguramente tienes atractivos suficientes. Tu propia historia, tu propia tierra. Las ciudades que están más cerca de ti pueden ser suficiente aliciente para que otro sí cruce mares y fronteras.

Mira a tu alrededor. Valora lo tuyo.