Un impresionante documental realizado por Manuel Mora Morales nos enfrenta a la cara más dura y cruel de la especulación urbanística con fines turísticos.

Lamentablemente las Islas Canarias son un claro ejemplo de lo que no debe permitirse, los extremos a los que se puede llegar cuando se pierde de vista el objeto principal: el hombre y su entorno.

Es emocionante escuchar la historia en boca de sus protagonistas, ese hombre que se crió frente al mar y que ha quedado encerrado, resistiendo en su humilde casa rodeado de hoteles y marinas artificiales.

Y es un privilegio escuchar a Saramago con la tristeza y desesperanza pintados en sus ojos.


“Los turistas acabarán viniendo para ver semáforos”

Lo dijo César Manrique.