Mi postepitafio
Publicado el 11 julio, 2009 en MVR | 2 Comentarios »
Acabo de leer atentamente un post de FFuentes en la brújula mi gran amigo Guillermo Carvajal que me dejó pensando: ¿Qué pasa cuando los blogueros mueren?
En él nos cuenta algunas historias reales (y otras que no se sabe bien) en que algún blogger deja de postear por razones personales, o porque muere. Leo por ejemplo : “Hay proyectos comunitarios, blogs que se escriben con varios autores, proyectos solitarios seguidos con bastante interés, gente que se sigue con cariño casi a diario en relaciones de amistad en salas de chat, en blogs o en redes sociales pero que no tienen la fortuna de conocerse personalmente.
¿Has pensado en avisarle a toda esa gente que te leyó que te pasó algo muy grave y no puedes volver? ¿Serías capaz de pedirle a alguien que tuviera tu usuario y contraseña para escribir tu epitafio online?
Joé, me dejaste pensando. Y te escribí este comentario que comparto aquí a modo de post.
Quienes estamos publicando a diario, en solitario o en espacios comunes, hemos asumido nuestra “visibilidad”. Exponemos parte de nuestra vida, de nuestro pensamiento, aficiones, ideas, tendencias.
Quienes nos leen no sólo obtienen información o esparcimiento, también nos van conociendo a nosotros. Y dentro de ese “abrirnos” al resto, ¿por qué no contar nuestra desaparición?
De hecho, cuando me voy a ausentar un tiempo, aviso. Si me pasa algo personalmente, se nota en los temas que selecciono para tratar o en la visión que le doy a mis posts. Es natural, una escribe como es, como se siente
Entonces, si me enfermara, por ejemplo, lo contaría en mi blog personal (no en un proyecto grupal, claro está). Debo ser sincera con quienes están del otro lado.
En un caso extremo, y contando con el tiempo o con la oportunidad, tal vez hasta dejaría mi postepitafio programado, ¿por qué no?
Si las entradas se guardan en los archivos del blog, y en la memoria de quienes las leen, tal vez sería un buen final de historia.
En cuanto a legar el testigo a un amig@ o colega para seguir manteniendo mis blogs, éso es más difícil.
Lógicamente el espacio que dejara mi ausencia en un blog grupal, sería ocupado por otr@ blogger. En realidad, sería otro espacio ya, no el mío.
Pero en mi blog personal, tal vez no. Preferiría darle un final personal, justamente porque cualquiera que tomara la tarea de seguirlo, haría el suyo propio y entonces ya no sería “continuar” nada sino recrear y armar algo nuevo. Una deriva que no me interesaría en mi blog.
Un tema apasionante, gracias por plantearlo.
Da que pensar, y eso es bueno
Agregaría aquí que tal vez sí, dejaría a alguien de mi confianza a que diera por finalizada mi participación en redes sociales.
Creo que sería un “marrón” muy grande el que le dejaría al blogger amigo que tuviera que hacerlo. Pero los bloggers somos así, y creo que me entendería.
Escribir un epitafio de 140 caracteres para @victoriamdq en Twitter.
Una entrada final en mi Facebook a la cual mis amigos sumarán sus comentarios y algún “me gusta”.
No es por ser fatalista, pero me dan ganas de abrir el borrador de mi postepitafio e ir preparándolo, agregando, tachando, corrigiendo, borrando y empezando de nuevo.
Por si me pilla sin aviso: donen lo que sirva, desháganse de mí, déjenme descansar donde crezcan amapolas silvestres
y ¡ que alguien publique el borrador porfa !




Hay 2 Respuestas increíbles
No solo es complicado gestionar la ausencia del bloguero. Hace unos meses estuve intentando discernir la mejor manera de matar un blog “Cómo matar un blog”.
No llegamos a ninguna conclusion. No hay suficiente experiencia…
Realmente nunca había pensado en ello, pero es cierto, las personas que te acompañan durante el recorrido del blog o página en la que participes, y con las que acabas creando unos vínculos merecerían saberlo…
De todos modos tiene que ser difícil escribirlo, no me lo imagino. Y actualizable a lo largo del tiempo…no sé.
Saludos